Con el auge de los videojuegos, cada vez más personas pasan horas frente a pantallas de PC, consolas o celulares, lo que ha llevado a un aumento en problemas de visión como la fatiga visual, el síndrome del ojo seco y la miopía temporal. Sin embargo, con algunos hábitos y precauciones, es posible prevenir estos daños y disfrutar de los videojuegos de manera saludable.
Una de las recomendaciones más efectivas es seguir la regla 20-20-20: cada 20 minutos, desviar la mirada de la pantalla y enfocar un objeto a 20 pies (unos 6 metros) de distancia durante al menos 20 segundos. Esto ayuda a relajar los músculos oculares y reduce la fatiga visual. Además, es importante ajustar correctamente el brillo y el contraste de la pantalla. Un brillo demasiado alto puede causar deslumbramiento, mientras que uno muy bajo fuerza la vista. Lo ideal es que el nivel de brillo sea similar al del entorno.
Otro aspecto crucial es parpadear con frecuencia. Al jugar, muchas personas tienden a parpadear menos, lo que provoca sequedad ocular. Para evitarlo, es importante hacer un esfuerzo consciente por parpadear regularmente o usar lágrimas artificiales si es necesario. La distancia entre los ojos y la pantalla también es clave. Para monitores de PC, se recomienda una distancia de 50 a 70 centímetros, mientras que en celulares, lo ideal es mantenerlos a unos 30 centímetros del rostro.
La iluminación ambiental también juega un papel importante. Jugar en una habitación con poca luz puede aumentar la fatiga visual. Lo recomendable es usar una iluminación suave que no genere reflejos en la pantalla. Evita jugar en completa oscuridad o con luces demasiado brillantes.
Por último, los jugadores que pasan muchas horas frente a pantallas deben realizarse revisiones oftalmológicas al menos una vez al año. Un especialista puede detectar problemas a tiempo y recomendar lentes con filtros especiales si es necesario.